Breve aproximación a una posible responsabilidad penal de algunos ejecutivos, de cajas de ahorro, por sus altas remuneraciones, pensiones, indemnizaciones, etc: posibles pasos de una investigación.
Hace algún tiempo apareció en los medios de comunicación la noticiade que elFiscal General del Estado había ordenado que se procediese a investigar las retribuciones y comportamientos de los directivos de las cajas de ahorro de Castilla y León. Del contenido de las informaciones publicadas se desprende que la investigación dela Fiscalía versará sobre una serie de prácticas, presuntamente irregulares, de algunos ejecutivos de entidades de ahorro, obteniendo créditos de escasa solvencia o en condiciones más ventajosas, o reconociéndose indemnizaciones o prejubilaciones en cuantías o condiciones que exceden de las que son aceptables según criterios de mercado, y ello en perjuicio de los intereses de la entidad y de terceros. De las conductas anteriores, merece especial atención, tal vez, por la extraordinaria difusión mediática del que han sido objeto, las indemnizaciones, pensiones o prejubilaciones que han percibido algunos directivos de determinadas cajas de ahorros. Obviamente, faltan datos para poder entrar a valorar cada caso concreto; sin embargo, sí se puede, en mi opinión, analizar algún aspecto nuclear que indicaría que la concesión y la obtención de esas altísimas gratificaciones pudieran ser, o no, hechos que merezcan la apertura de un proceso judicial. En principio, las anteriores conductas podrían ser objeto de